José Polchopek habló en el programa deportivo Visión del Deporte, explicando los alcances del torneo que se llevará en las playas de Blas El Teso.

Por estos días, mientras las multitudes buscan sombra y brisa en las playas cartageneras, en un rincón de Playa Azul se siente otro tipo de energía. Una energía que no solo viene del sol y el mar, sino de la pasión por un deporte que ha tejido silenciosamente una historia de décadas en esta ciudad: el vóley playa. Y detrás de esa historia, hay un nombre que muchos reconocen con respeto y admiración: José Polchopek.

No hace falta ser amigo suyo para saber que ha dedicado su vida al deporte. Basta con haber sintonizado algún programa radial hace unos años, o incluso décadas atrás, para escuchar su nombre ligado al vóley. Hoy, como si el tiempo no pasara por su compromiso, vuelve a liderar una nueva apuesta: el regreso con fuerza del vóley playa a Cartagena.

«Estamos en la recta final para el Campeonato Nacional de Vóley Playa», cuenta con entusiasmo José, mientras supervisa los preparativos del evento que se tomará Playa Azul durante los días santos. Más de 60 duplas de todo el país competirán en categorías sub-15, sub-17 y sub-19. “Queremos sembrar futuro, trabajar la reserva deportiva del país”, explica.

Y no es solo un torneo. Es una apuesta por devolverle a Cartagena un lugar que alguna vez tuvo en el mapa del vóley continental. “En los años 80 venían duplas de toda Latinoamérica. Era un espectáculo. Queremos volver a eso”, dice, con la mirada fija en el horizonte, como quien no solo ve la playa sino el porvenir.

Este año, las grandes figuras no serán aún nombres conocidos. Y eso es intencional. “Trabajamos con jóvenes que tienen futuro. Algunos ya vienen de representar al país en circuitos suramericanos. Esto no es solo un campeonato, es una vitrina para quienes mañana serán Selección Colombia”, dice.

La organización no ha sido fácil, pero ha habido respaldo. “La administración del alcalde y todas las secretarías han puesto su granito de arena para embellecer el sector. Playa Azul está quedando hermosa”, afirma. El torneo contará con cuatro canchas de competencia y dos de entrenamiento, y más allá de los trofeos, servirá para elegir a las preselecciones nacionales que irán a eventos internacionales.

José no está solo en esta cruzada. Actualmente se desempeña como vicepresidente de la Liga de Vóley de Bolívar, cuyo presidente es el ingeniero Rodolfo Díaz Wright, un hombre con amplio recorrido en el deporte y que también ha hecho parte de esta historia. Con cariño, José recuerda a otras figuras como Francisco Pugliese y Luis Sierra, compañeros de batallas pasadas, todos enamorados de una disciplina que ha dado gloria a Bolívar y a Colombia.

Con humildad y claridad, Polchopek sabe que el camino es largo, pero también sabe que cada jugada, cada red instalada y cada partido jugado, son pasos firmes hacia un sueño más grande: que Cartagena vuelva a ser referencia del vóley playa en Colombia y en el continente.

Y mientras el sol cae sobre Playa Azul y se alistan las canchas, José sigue ahí. Como siempre. Como toda la vida. Entre la arena, el sudor y el sueño de ver al vóley ondear tan alto como las cometas que a veces acompañan la brisa. Porque para él, el vóley no es un deporte. Es su historia. Su causa. Su vida.