Ernesto Ramón Babilonia habló en la sección Visión del Deporte de Buenos días, Cartagena
La mañana del martes, el programa Buenos Días, Cartagena desnudó —otra vez— el talón de Aquiles del softball nacional: la falta de brazos verdaderamente colombianos en la élite masculina. El técnico Ernesto Ramón “Bavi” Babilonia, entrevistado por los periodistas Luis Adolfo Payares y Gustavo Valiente, fue tajante: «Hay apenas dos pitchers en formación capaces de competir afuera: Nibel Cabrera (Soplaviento) y Moisés Barbosa; el resto de la diferencia la siguen marcando los colombo-venezolanos».
Un campeonato “importado”
La denuncia no es retórica. Hace solo cinco días Atlántico volvió a levantar el título del LIII Campeonato Nacional en Medellín con tres lanzadores de doble nacionalidad, mientras Magdalena —subcampeón— alineó a otros dos brazos foráneos. m.facebook.com El dominio se sostiene en la velocidad: Luis Amaya lideró el torneo con 79 mph; los mejores colombianos se quedaron en 74-76 mph, según los registros que Babilonia compartió al aire.
Vacío competitivo en las ligas
Solo Córdoba, Sucre y Bolívar celebran torneos departamentales con regularidad. El resto del país no compite durante el año; cuando llega el Nacional, las nóminas se arman a golpe de talonario: dirigentes sin procesos de base contratan peloteros con cédulas expedidas en Uribia, San Juan o Moñitos, como ironizó Valiente. El resultado es una mercantilización que expulsa al talento local y convierte el campeonato en un mercado abierto de “refuerzos” de última hora.
Los dedos apuntan a la Federación
Aunque la Federación Colombiana de Softball aprobó la Resolución 000-100 (28-feb-2024) para regular la participación de atletas extranjeros y de doble nacionalidad, la norma sigue sin dientes ni seguimiento efectivo. visiondeldeporte.com Paradójicamente, la propia Ley 181 de 1995 obliga a las federaciones a “fomentar y masificar” el deporte, garantizar la formación y proteger a sus deportistas de prácticas desleales. mineducacion.gov.co
Nuevo timonel, viejos problemas
La presión ahora recae sobre Rina Corcho, elegida presidenta de la Federación el pasado 7 de junio. facebook.com Su primer reto será traducir en reglamento interno las nuevas reglas de transferencia de la WBSC que entran a regir este año, las cuales exigen ventanas, registros y límites claros para los cambios de federación deportiva. wbsc.org
Profesionalizar o morir
El panel coincidió en que ya no basta con dietas y viáticos: el softball —como ocurrió con el béisbol profesional— debe asumir su condición de espectáculo remunerado o seguirá perdiendo jugadores ante la oferta más alta. Ejemplos sobran: los dos prospectos nacionales que menciona Babilonia lanzan hoy para Córdoba y Cundinamarca porque allí “los atienden mejor”.
¿Y ahora qué?
- Cuotas mínimas de formación: exigir que cada liga inscriba al menos dos lanzadores nacidos y formados localmente como condición para jugar el Nacional, emulando el cupo máximo de cuatro extranjeros que rige en la Liga-Dimayor de fútbol. dimayor.com.co
- Ventanas de transferencias controladas: aplicar el reglamento WBSC para evitar “mercados negros” de última hora.
- Financiación condicionada: que el Ministerio del Deporte y los entes territoriales muestren los dineros asignados y vinculen los desembolsos a programas de base verificables.
- Ranking público de ligas activas: publicar, cada trimestre, los torneos departamentales realizados y su número de juegos. Transparencia mata discurso.
Conclusión. Si la nueva dirigencia no asume el timón, el softball colombiano corre el riesgo de convertirse en un torneo de importación, ajeno a la misión de masificar y desarrollar talento nacional que la ley le impone. La pelota está lanzada; toca ver si Rina Corcho y las ligas deciden batearla o seguir mirando desde el dugout.
