El desarrollo de los Juegos Nacionales Juveniles de 2024 en la disciplina del softball se ha visto envuelto en polémica debido a decisiones relacionadas con el formato del torneo y los criterios de desempate. Edwin Díaz Pájaro, presidente de la Federación Colombiana de Softball, habló en exclusiva con Visión del Deporte para abordar las acusaciones de presuntas irregularidades y aclarar los hechos.
Un torneo bajo condiciones adversas
Según Díaz, las dificultades comenzaron antes del inicio del evento. «Se estableció que el estadio en Cali debía cumplir con condiciones óptimas, pero nos informaron que no era apto para juegos nocturnos», explicó. Esto obligó a la organización a ajustar el formato del torneo con el aval del Ministerio del Deporte y la administración de Armenia, estableciendo dos grupos para los ocho equipos participantes.
Además, en aras de proteger a las deportistas, se acordó que ningún equipo jugaría más de un partido diario durante la fase de grupos. Sin embargo, estas decisiones, según Díaz, se tomaron en el marco de la equidad y la transparencia.
El formato y los criterios de desempate
Uno de los puntos más controvertidos fue la implementación de la «superronda», una etapa decisiva que se diseñó para resolver las posiciones finales en caso de circunstancias imprevistas, como el mal clima.
«Durante la reunión técnica del 14 de noviembre se informó que, de no jugarse la final, las posiciones se definirían con base en los resultados de la superronda», explicó Díaz. En esta etapa se generó un triple empate entre Bolívar, Sucre y Córdoba. Para resolverlo, la Federación aplicó el sistema de desempate TVQ, definido por la Confederación Mundial de Béisbol y Softball (WBSC), que considera el promedio entre carreras anotadas y permitidas por inning jugado.
Díaz subrayó que este sistema es el mismo utilizado en eventos internacionales como los Juegos Panamericanos y rechazó las críticas que sugerían la aplicación de un criterio basado exclusivamente en carreras anotadas.
Acusaciones y cuestionamientos
El presidente de la Federación también desmintió las acusaciones de favorecer al equipo de Sucre, señalando que la carta en la que se basan dichas críticas carece de membrete, firma oficial y contiene errores ortográficos, lo que pone en duda su autenticidad.
«Nunca he favorecido a ningún equipo. Mi trayectoria está basada en la imparcialidad. Si se demuestra un error en los cálculos, estoy dispuesto a aceptar una revisión, pero hasta ahora todo se ha realizado conforme a las normas internacionales», afirmó.
Un mensaje de transparencia
Díaz concluyó su intervención asegurando que la Federación emitirá un comunicado oficial para esclarecer cada punto de la controversia y reafirmó su compromiso con la transparencia. «Confío en que, con diálogo y evidencia, estas controversias se resolverán en beneficio del deporte», destacó.
El caso pone de relieve los desafíos organizativos y normativos en el deporte juvenil, y se espera que las aclaraciones de la Federación Colombiana de Softball contribuyan a fortalecer la confianza en los procesos competitivos a nivel nacional.
