Tras seis meses de parálisis administrativa y disputas jurídicas que pusieron en riesgo el ciclo competitivo del softbol nacional, Colombia empieza a salir del limbo. La mediación de WBSC Americas Softball permitió un acercamiento entre las partes enfrentadas y abrió una salida institucional que prioriza a los atletas y el calendario internacional.

El proceso fue liderado por Tommy Velásquez, presidente del organismo continental, junto a Carlos Martínez (Planificación Estratégica), en coordinación con el Comité Olímpico Colombiano y el Ministerio del Deporte. Tras cerca de cuatro meses de trabajo discreto, se logró un encuentro clave entre los líderes de los sectores en disputa, con un acuerdo mínimo: poner a los atletas primero.

Colombia, sede y protagonista. El entendimiento garantiza que el país cumpla como anfitrión de eventos de alto nivel: Montería recibirá el Campeonato Panamericano Masculino Adulto (clasificatorio a la Copa Mundial y a Lima 2027), y Sincelejo será sede de la Copa Mundial Masculina U23.

Un paso inédito. Como parte de la solución, el Ministerio del Deporte conformará un Comité Profederación, instancia temporal que evaluará el estado administrativo, financiero y deportivo de las ligas, y convocará a nuevas elecciones con veeduría nacional e internacional.

Vuelven los jugadores. Ya inició el llamado a preselección: atletas notificados en sus regiones comienzan preparación con un objetivo claro—competir y asegurar cupos internacionales.

El mensaje es propositivo y claro: el túnel jurídico empieza a quedar atrás. Con reglas, veeduría y cancha abierta, el softbol colombiano vuelve a jugar su partido más importante.

Este portal conoció la carta que fue enviada a una veeduría deportiva, la cual le había hecho seguimiento al proceso.