Por: Wellington Vélez Velasco / ACORD COLOMBIA
De los escenarios planteados en la publicación de ayer, se dio la que menos queríamos. Finalmente, Colombia también perdió, por blanqueada, ante Canadá y prácticamente selló su posibilidad de clasificar a la siguiente ronda del Clásico Mundial de Béisbol. Lo peor es que también puede perder el cupo directo a la próxima cita orbital.
Expliquemos un poco eso.
La única ventana que le queda a Colombia es ganarle a USA (cipote vaina) para quedar con dos ganados y dos perdidos. Los mismos números con los que quedarían los norteamericanos. Pasa en las películas, pasa en la vida, pasa en TNT.
Por el contrario, perder ante Estados Unidos lo pone con una única victoria y tres derrotas, los mismos números de Gran Bretaña, pero éstos, al haberle ganado a nuestro equipo, quedarían en el cuarto lugar del grupo, relegando a Colombia al sótano y condenando a perder el cupo directo o automático y tendrá Colombia que volver a competir por ese cupo con los países del área.
La razón del descalabro de Colombia, después del auspicioso inicio con victoria ante México, es una mezcla de varias cosas. Fundamentalmente la falta de bateo fue muy notoria.
Las estadísticas ofensivas de Colombia en estos tres juegos son espantosas. Miremos:
AVG: 0.190 (18/20)
OBP: 0.243 (18/20)
SLG: 0.280 (17/20)
OPS: 0.523 (17/20)
CA: 10 (17/20)
CE: 9 (17/20)
HITS: 18 (18/20)
BB: 7 (18/20)
PON 23 (15/20)
Diferencial de carreras: -6
Estas estadísticas colectivas muestran a Colombia siempre en los últimos lugares entre los veinte equipos en contienda. La selección cayó en lo que técnicamente se llama «Slump Colectivo». ¿Faltó entrenamiento? ¿Los Grandes Ligas estaban bajos en su nivel de preparación dado que recién había empezado su trabajo en el Spring Training?. Preguntas que debe debe responder el cuerpo técnico.
En cuanto al pitcheo, aunque tuvo sus lagunas, observó un mejor comportamiento al menos en los juegos contra México y Canadá. Los números del cuerpo montícular fueron:
ERA: 5.33 (12/20)
BB: 15 (7/20)
PON: 27 (9/20)
WHIP: 1.52 (11/20)
Nada espectacular pero definitivamente más que mostrar frente a lo que hizo la ofensiva.
Con esas métricas, el cuerpo técnico no es mucho lo que pudiera hacer. Cualquier estrategia, táctica o martingala queda destrozada ante este hecho tan evidente. No se trata de defender al colectivo técnico si no que las cifras son contundentes.
Las circunstancias hicieron que este fuera un mal debut con la selección para los hermanos Cabrera.
Por lo anterior, y ante la remota posibilidad de ganarle a Estados Unidos, es que me atreví a poner el titular de hoy. Tamaña empresa, pero casos se han visto.
