Con la puesta en fase de ejecución de la RAP Caribe surgen oportunidades largamente esperadas de articulación no sólo de deportistas sino de las agencias deportivas con los beneficios múltiples que dan la práctica y promoción. El deporte es derecho constitucional declarado y están ordenados por ley los Juegos Deportivos Regionales Caribe. Urge un plan estratégico sectorial regional de deporte, recreación y tiempo libre.

Por Carlos Martínez Núñez: Administrador de empresas y dirigente internacional deportivo

Pasada la fase crítica del duelo por la pérdida inaudita de los Juegos Panamericanos 2027 en Barranquilla, no sería conveniente ignorar que estuvimos a punto de realizar un certamen internacional que pudo integrar en un mismo propósito histórico a nuestras principales ciudades del Caribe colombiano. Sugiero no olvidar la idea. Son momentos para la resiliencia creativa.

El deporte ha sido considerado tradicionalmente un medio apropiado para favorecer valores de desarrollo personal y social.

En lo individual, activa el afán de superación, de integración, respeto a la persona, tolerancia, acatamiento de reglas, perseverancia, trabajo en equipo, superación de los límites, autodisciplina, responsabilidad, cooperación, etc. Son estos resultados en los individuos que se ven cuando hay una preparación y un direccionamiento adecuado de parte de entrenadores o guías. También de las autoridades, lideres o gerentes.  

Desde un punto de vista social, el deporte facilita las relaciones interpersonales, canaliza la necesidad de confrontación y la agresividad, con lo cual es factor de convivencia, y estimula la sensibilidad y la creatividad colectiva.  

Doctrina sobre deporte

Cuando se habla de deporte, obligatoriamente debemos pensar en que “somos parte de un equipo” y que este trabajo en grupo “transforma vidas”, sostiene Rosa López D Amico, presidenta de la Asociación Latinoamericana de Gerencia Deportiva y de la Asociación Internacional de Educación Física y Deportes para Niñas y Mujeres.

La doctora López agrega que la práctica deportiva en esta parte del mundo requiere articulación por parte de las instituciones del sector público; tener políticas claras en las distintas federaciones; promover la colaboración de los ministerios de Educación y Salud, y, en general, de todas las instituciones que tienen que ver con este campo, haciendo cumplir las normas que obligan a trabajar de manera transversal entre los sectores de la educación, cultura y deporte.

Sobre el particular, el rector de la Universidad Sergio Arboleda, Rodrigo Noguera Calderón, expresó que el deporte, como fenómeno social en expansión y hecho cultural multidimensional, genera un sin número de beneficios para el bienestar social. Sostuvo que “en este contexto, el Estado lo ha incorporado en su accionar, reflejando la importancia e interés que se le da al fenómeno deportivo”. “Evidentemente, en los últimos años se ha podido percibir el fortalecimiento institucional, al punto de que hoy Colombia cuenta con un ente rector del deporte con rango ministerial. Como resultado de las políticas ejecutadas hasta el momento, se perciben avances tanto en el deporte competitivo como en el alcance de la recreación y la actividad física. Por ello es necesario implementar políticas públicas más contundentes que

tengan efectos e impactos más amplios y tangibles”, agregó Noguera.

El ex ministro de Deporte, Ernesto Lucena Barrero, decano ejecutivo de la Escuela Mayor de Derecho, con experiencia como deportista de alto rendimiento, se dio cuenta de que, desafortunadamente, no hay un hilo conductor entre la etapa del colegio y el paso a las universidades. “Hay allí una ruptura clara”, dijo.

Se refirió a que las instituciones de educación superior en el país no tienen políticas públicas para el deporte y tampoco saben qué hacer con esos talentos que llegan de la secundaria, e invitó a las universidades para tener una guía o modelo que sirva para ayudar y marcar el camino a los deportistas que apenas empiezan y para aquellos que ya están en un nivel avanzado. Desafortunadamente, aún las universidades no ven la parte deportiva como un objetivo primordial para ganar más estudiantes.

Derecho reconocido en la Constitución

La práctica recreativa y deportiva es, por todo lo anterior, un derecho constitucionalmente reconocido. La Constitución Política de Colombia en su artículo 52, modificado por el Acto Legislativo número 02 de agosto 17 del 2000, establece lo siguiente:

“Artículo 52. El ejercicio del deporte, sus manifestaciones recreativas, competitivas y autóctonas tienen como función la formación integral de las personas, preservar y desarrollar una mejor salud en el ser humano.

“El deporte y la recreación forman parte de la educación y constituyen gasto público social.

“Se reconoce el derecho de todas las personas a la recreación, a la práctica del deporte y al aprovechamiento del tiempo libre.

“El Estado fomentará estas actividades e inspeccionará, vigilará y controlará las organizaciones deportivas y recreativas cuya estructura y propiedad deben ser democráticas”.  

Este mandato constitucional ha tenido desarrollos legales que hoy deberían revisarse para adecuarlos a las nuevas situaciones y tendencias. A esto me referiré en otras ocasiones.  

Que bueno, llegó la RAP Por otra parte, y esto se constituye en esperanza, bajo la figura de esquema asociativo territorial (EAT) se constituyó la Región Administrativa y de Planificación del Caribe Colombiano (RAP Caribe) como “un instrumento para fortalecer el proceso de planeación económica, social y

ambiental de esta región, y trabajar de manera articulada y sostenible en los programas y proyectos en beneficio de los actores sociales y grupos de interés del territorio regional”.

 Es un ente líder en la región que integran asociados los departamentos caribes. Dicha intención de fortalecimiento “surge al concebir los procesos asociativos no solo como una estrategia para mejorar la manera en que se gestionan los recursos y se formulan las políticas públicas de municipios y departamentos sino, además, como una respuesta de los territorios ante la identificación de fenómenos territoriales que superan los límites administrativos y que deben ser analizados y tratados bajo una visión regional”, se lee en la literatura integracionista que proporciona la RAP Caribe.

Un deporte común en la región es el futbol, que nos une como pasión nacional, pero es más propio de nuestra región el béisbol, que se ha vuelto referente del Caribe colombiano y que nos ha otorgado las más grandes glorias a nivel mundial y continental. En ellos dos tendríamos deportes de equipo que nos unen por tradición de práctica. El deporte caribe, por lo dicho de sus atributos individuales y colectivos, y también como derecho con potencial de salud, debe declararse

como “hecho regional” por los gobernadores de los ocho departamentos que integran la asociación, incluyendo ahora a San Andrés.  En la RAP Caribe el deporte debe tratarse como un mecanismo de integración y desarrollo no solo de los atletas sino de los Institutos departamentales de deportes para que desarrollen planes y programas de fomento, motivación y desarrollo conjunto de las diversas disciplinas deportivas, con el fin de alcanzar objetivos comunes y alianzas competitivas para el desarrollo territorial desde este escenario, llegando a la población más vulnerable y alejada, con pocas oportunidades para mostrar sus talentos deportivos, lo que directamente termina impactando en el componente social de sus practicantes y su entorno, generando más compromiso y sentido de pertenencia no solo por su terruño sino por el territorio caribe en general.

Reanudar los Juegos Regionales

Hay, a propósito, un instrumento legal que debe reconocerse y aplicarse mejor. Es la ley 978 de 2005 que estableció los Juegos Deportivos del Caribe Colombiano y que reza en su artículo primero: “Institucionalizánse los Juegos Deportivos de la Costa Caribe Colombiana como estímulo a la formación

física y espiritual de la juventud y expresión de integración e identidad del Caribe colombiano. Estos juegos se considerarán como una actividad de fomento, promoción, masificación y socialización del deporte, la recreación, el aprovechamiento del tiempo libre y la educación física”.

La ley determina de igual manera las acciones a tomar por parte de los gobernantes departamentales a través de los institutos departamentales de recreación y deporte, y es así como en su artículo tercero dispone:

“Los directores de los institutos de deporte de los departamentos, distritos o municipios sedes, de conformidad con su autonomía y atendiendo lo de sus competencias legales, integrarán el Comité Organizador de los Juegos, en el que tendrán asiento con voz y voto el director nacional de Coldeportes o su delegado. Dicho Comité creará, a su vez, un Comité Técnico, en el que tendrá asiento el Comité Olímpico Colombiano y las federaciones deportivas de las disciplinas en las que se compita en tales juegos”. Luego de las dos versiones que se han hecho de estas justas regionales deportivas, los primeros en San Andrés, Providencia y Cartagena (2016), y los segundos en Montería (2018), no se han vuelto a desarrollar estas competencias que le aportarían a cada departamento y a la región el

desarrollo potencial de sus deportistas con miras a una mejor presentación en los Juegos Nacionales, y que a la vez sirve de evaluación inicial al semillero y a las reservas deportivas propias.

Plan estratégico deportivo

No solo los Juegos Regionales deben reanudarse. Si la RAP Caribe declara como “hecho regional” el derecho constitucional del articulo 52 se precisa un plan estratégico sectorial que incluya varias estrategias para que la perdida de los Juegos Panamericanos que no se hicieron terminen siendo transformativos por resiliencia con voluntad de renovación.

Se debe identificar la infraestructura faltante y materializar su ejecución en conexión con educación, salud y cultura a todos los niveles.

Podrían desarrollarse unos planes que brinden becas o estímulos a los deportistas que ingresan a su carrera profesional o tecnológica, y de paso fortalecer más aún el deporte universitario, tomando modelos que fácilmente pudiesen implementarse como es el caso de Estados Unidos. La articulación con los institutos deportivos departamentales y las ligas deportivas sería de gran importancia, pero para eso se requiere que los organismos deportivos y los entes públicos

de educación y deportes posean una base de datos que tengan plenamente identificados a los prospectos, y lleven a nivel departamental un registro sistematizado de las diferentes representaciones locales, departamentales y nacionales. Allí la metodología de seguimiento es clave para poder ofrecer a estos deportistas las oportunidades universitarias para su desarrollo profesional, y a las universidades un talento humano que las va a representar con altura.

Es preciso mirar las experiencias internacionales. El modelo sudafricano liderado desde la parte política por Nelson Mandela fue una estrategia que inició cuando se entendió el papel que el deporte podía jugar en la sociedad y cómo hacer uso del mismo para integrar y unir al país a través del deporte, generando pertenencia, identidad y reviviendo el amor por el país.

Esta voluntad política debe imprimirse en la creación de un observatorio o un consejo regional del deporte, organismo que debe administrar RAP Caribe, o delegar, y que bajo los parámetros de su liderazgo nos permita integrarnos a los institutos deportivos oficiales y las secretarias municipales para apoyarlos con las estrategias y programas para masificar el deporte, y así formar y desarrollar más atletas de nivel olímpico y mundial.

Queda pendiente revisar las contribuciones del sector privado como responsabilidad social empresarial o como negocio y lo que corresponde a la sociedad civil.

Por ahora, que RAP Caribe asuma una responsabilidad como Estado y como ente integrador para el desarrollo sostenible en los ocho departamentos en el marco del artículo 52 de la Constitución que define objetivos y obligaciones frente al derecho al deporte, la recreación y el tiempo libre. El paso importante y urgente es que declare al deporte caribe como “hecho regional” y formule su plan estratégico sectorial.

CARLOS MARTINEZ NUÑEZ Administrador de Empresas diplomado en Gestión y Administración Deportiva. Miembro de la Comisión de Planificación Estratégica de la WBSC Américas Softball. Vicepresidente Ejecutivo de la Unión Panamericana de Escuelas de Beisbol y Softbol Pan Américas.