El Apóstol Tito

El personaje bíblico, mencionado por el Apóstol Pablo en una de sus famosas epístolas, era en realidad un joven entusiasta seguidor de la fe cristiana. Pablo lo llama “Un verdadero hijo de la Fe…” El personaje a quien nos referiremos es precisamente un hombre que ha necesitado de mucha fe para hacer de una de sus pasiones, una empresa, la cual muchas veces le ha dejado más ingratitudes que agradecimientos, pero que sin lugar a dudas es uno de los hombres que más ha beneficiado al béisbol colombiano en los últimos 20 años.

Tito con Gio Urshela y Brayan Buelvas prospecto 13 de Oakland, firmado por el

Se trata de un Apóstol, que su madre la vieja Clementina, un día se le ocurrió ponerle por nombre José y que le llamaran cariñosamente Tito, que acuñó desde temprana edad, cuando las olas del mar llegan al barrio EL Cabrero. “Tito desde pequeño fue inquieto, no se quedaba quieto, era hiperactivo, era bueno para los deportes, en el colegio, fue atleta, futbolista, pelotero y también jugó baloncesto…” Pero su enorme pasión siempre fue el béisbol. Nos dijo uno de sus amigos de infancia.

Aquel joven hiperactivo después de ser un ejecutivo de la empresa estatal de petróleos de Colombia, se dedicó a su gran pasión: La Pelota Caliente. No se si la vieja Clementina Milanés de Quintero, alguna vez pensó o vio que su hijo podía tener ese “óculos vista” o esa capacidad sobrenatural de saber con anticipación si un pelotero, con escasos 14 o 15 años, o muchas veces menos, puede ser un grandes ligas. Esa capacidad la tiene José Jacinto al que hemos llamado El Apóstol de béisbol, porque, así como el Tito bíblico, que tuvo muchos enemigos y fue lapidado por griegos y romanos de la época, a el “loco” Quintero como lo llaman, también le ha tocado lidiar con aquellos que muchas veces no se dan cuenta de su verdadera capacidad de anticiparse a lo que acontece en el béisbol.

Año 1982, cuando era directivo del Torices de Cartagena

Hasta el momento es el único scout de béisbol colombiano que tiene un campeonato de desarrollo, donde han pasado la mayoría de los Grandes Ligas que ha tenido Colombia, y que, en ese mismo torneo, se han producido bonos por valor total de casi 20 millones de dólares, y la cuenta sigue sumando.

A pesar de que muchas veces los Institutos del deporte, no han creído en esta tarea titánica, y que la empresa privada de la ciudad, no da un peso para este tipo de actividades que pueden cambiar el estilo de vida de muchas familias, Tito sigue hacia adelante, con el patrocinio como él mismo dice: De Pablo Escobar y de Gonzalo Rodríguez Gacha, que del más allá le mandan los recursos para hacer el campeonato.  

Tito es un hombre jodido, irascible, demasiado sicorígido, pero esa es su personalidad, y así ha sido toda su vida, así como puede mandar a comer mierda al que sea, lo puedes ver llorando como un niño, cuando uno de sus pupilos, llega a Grandes Ligas. Nos dijo uno de sus grandes amigos.

Es cierto, el día que Giovanni Urshela subió a Grandes Ligas el 6 de septiembre del año 2015, ese día lo entrevisté y no pudo hablar de la emoción que estaba sintiendo, al ver que su pupilo había llegado a la gran carpa.

La vieja Clementina Milanés de Quintero, debe estar orgullosa en el cielo de su hijo que, aunque no fue cura, como alguna vez lo predijo, ha sido un verdadero apóstol del béisbol. Ojalá la prensa deportiva de Cartagena aglutinada en la ACORD, lo destaque como uno de los hombres que toda su vida se ha dedicado al Rey de los Deportes. Dios siga bendiciendo a Tito, al hijo de la vieja Cleme.  

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