La crisis institucional que atraviesa el softball colombiano encontró una respuesta firme desde el Comité Olímpico Colombiano (COC). En entrevista exclusiva con Visión del Deporte, su presidente, Ciro Solano Hurtado, explicó el alcance de la intervención del organismo olímpico en la conformación de la Selección Colombia que compite en Montería y anunció medidas concretas para normalizar la situación federativa.
Un vacío institucional que obligó a actuar
El panorama es el siguiente: La asamblea que eligió a la anterior dirigencia fue declarada ineficaz por el Ministerio del Deporte, a través de su oficina de Inspección, Vigilancia y Control. Desde entonces, el softball colombiano ha permanecido sin federación oficialmente constituida.
El reciente nombramiento de un Comité Pro Federación, aunque necesario, no tiene competencias técnicas para conformar selecciones nacionales. Ante ese escenario, y a solicitud formal del presidente de la Confederación Panamericana, Tommy Velázquez, el COC fue llamado a intervenir.
“Legalmente no tenemos esa competencia en lo federativo, pero la Carta Olímpica nos faculta para proteger al atleta cuando existen impases administrativos que puedan perjudicarlo”, afirmó Solano.
La Carta Olímpica como fundamento
El presidente del COC fue enfatico: la actuación no se basó en una sustitución de funciones federativas, sino en la protección del deportista, principio consagrado en la Carta Olímpica.
Con el torneo desarrollándose en Montería y con la necesidad urgente de clasificar a los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo, el riesgo de no participar era demasiado alto para el país.
“Siempre exigí que fueran los mejores. El compromiso era grande. Si no clasificábamos, el golpe para el softball colombiano habría sido gravísimo”, sostuvo Solano.
¿Cómo se escogió el equipo?
La conformación del roster no estuvo exenta de controversias. Inicialmente circularon versiones sobre la base del Club Barrio Bajo de Barranquilla. Posteriormente se realizaron ajustes tras escuchar inquietudes de ligas como la de Córdoba y otras regiones.
El COC, sin contar con entrenadores contratados (cuyos vínculos terminaron en diciembre), recurrió a asesores y expertos vinculados al Comité Pro Federación, entre ellos Ricardo Rueda y Víctor Almendra, así como recomendaciones provenientes del entorno técnico nacional.
Solano fue enfático:
“Escuchar no significa aceptar todo. Escuchamos, analizamos y se hicieron dos o tres modificaciones. Finalmente se presentó un listado que, según me informaron, tenía consenso.”
Una solución excepcional, no un precedente
Ante la preocupación de que esta modalidad pueda repetirse en otros deportes, Solano fue categórico:
“Esto es una competencia federativa, no nuestra. El más interesado en que esto se resuelva es el Comité Olímpico. Si no hay federación, no puede pedirse aval. Esto fue una situación excepcional.”
Asamblea en marcha: el jueves puede haber noticias
La noticia más relevante para el softball colombiano es que el COC convocó al Comité Pro Federación para acelerar la convocatoria a la asamblea que elegirá los nuevos dignatarios.
El objetivo es claro: que el país tenga Federación legalmente constituida antes del próximo evento mundial en Sincelejo y evitar que este tipo de improvisaciones vuelvan a repetirse.
“Debe hacerse lo más pronto posible. Ocho meses ha sido demasiado tiempo”, reconoció Solano.
Presupuesto reducido, compromiso intacto
A la crisis institucional se suma un escenario presupuestal complejo. El Gobierno Nacional anunció una reducción significativa en recursos para el deporte.
A pesar de ello, el COC mantiene como prioridad la preparación hacia los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
“Nos toca trabajar más, buscar apoyo en la empresa privada y en los institutos departamentales. Colombia debe clasificar y prepararse dignamente.”
El Caribe duele, pero también lidera
Solano, hombre del Caribe, no ocultó su sentir:
“El softball tiene sus raíces en la Costa Norte. Me duele esta situación.”
Desde Visión del Deporte destacamos que, en medio del vacío institucional, el presidente del Comité Olímpico Colombiano asumió una responsabilidad compleja, priorizando la continuidad competitiva y la protección de los atletas.
Ahora la pelota está en el terreno de la institucionalidad: convocar la asamblea, elegir nueva Federación y devolverle al softball colombiano la estabilidad que merece.
El jueves podría marcar el inicio de ese nuevo capítulo.
Escuche la entrevista:
