Hace más de 30 años en el softball de Colombia y del departamento de Bolívar, las contrataciones de peloteros colombo-venzolanos no se daban, ya que el picheo, era de gran nivel, en los principales equipos de la costa. Lanzadores como Edwin Caraballo, Emiro Bertel, Bony Tordecilla, Alfredo Lambis, y muchos otros se daban el lujo de codearse con los mejores de Colombia y de la cuenca del caribe.

Actualmente las ligas de todos los departamentos, tienen la costumbre de contratar a jugadores del vecino país, sobre todo lanzadores, para que estén en las selecciones departamentales. El actual campéon nacional, es el equipo de Bogotá, pero desafortunadamente sus tres lanzadores, que son de élite, son del país de Venezuela.

«No sabemos donde fue que se rompieron los procesos, y se escogió el camino más fácil, de contratar a los jugadores de Venezuela, nacionalizandolos, muchas veces a través de procesos espureos, para que integraran selecciones departamentales. Ya no solo son Bolívar y Magdalena, las que contratan este tipo de jugadores, las demás ligas como Guajira, Sucre, Cordoba, Bogotá, han acudido a esta sistema que está acabando con el picheo local, ya que no hay nuevos procesos para que se formen lanzadores de élite.

En los años 80, había un torneo de gran calidad, que se daba en el Estadio de Los Caracoles, el cual tenía llenos impresionantes. Peloteros como Ariel Piña, Fredy Lidueñas, Felix Martinez, Walberto Esquivia, Rodrigo Ramirez, y muchos otros que tenían tremenda calidad para jugar softball bola rápida. Los equipos que se destacaban eran Universidad de Cartagena, Alcalis, Empresas Públicas, Colpuertos, Piratas de Meyco, Universidad Tecnológica, Club Guanipa, Deportivo Led, los cuales llevaban a la afición en masa al estadio de los Caracoles, ahora llamado Nelson Blanco.

El torneo duraba 7 meses más o menos, y en Octubre iniciaba otro torneo, llamado COPA CARACOLES, donde participaban varios equipos, de los barrios de la ciudad. Allí se formaban numerosos jugadores en el deporte de la pelota blanda, y estos comeptían por estar en la Selección Bolívar, que fue imbatible en los años 70-80, con lanzadores netamemte criollos, y ningún departamento traía jugadores del vecino país para reforzar a las novenas.

EL SILENCIO DE LA FEDERACIÓN

Cuando la presidencia de la Federación Colombiana de Sosftball, era dirigida por el Dr. Argemiro Bermúdez Villadiego, se trató de ponerle un freno a este tipo de situaciones pero desafortunadamente, la resolución después de su salida, fue letra muerta y la proliferación y el desfile de jugadores del vecino país en los torneos nacionales avalados por la Federación, es cada vez mayor, sin que haya una talanquera para cerrar esta puerta giratoria que se ha creado de manera equivocada en el softball colombiano.

LAS LIGAS HABLAN

Las ligas de Softball del país han manifestado su deseo de no contratar más a este tipo de jugadores, que son un enorme lastre en el descenso del softball nacional, ya que la creación de nuevos lanzadores se ha truncado, afortunadamente en la ciudad de Cartagena, existe la academia de picheo rápido del señor Hernando Valencia, y de esta forma varios muchachos están practicando para ser futuros lanzadores de esta disciplina.

Estaremos atentos que sigue sucediendo en el entorno del softball nacional, para ver si las ligas de una vez por todas se deciden a no contratar a extranjeros express, para los torneos nacionales. Amanecerá y veremos.