Por Luis Adolfo Payares

Según los expertos en entrenamiento deportivo, el ritmo de competencia se establece cuando el atleta está en plena disputa de un campeonato y de allí se adecuan las cargas de entrenamiento para mejorar día a día, y de esta manera ir mejorando el desempeño del deportista de manera adecuada y orgánica. Los deportes de alto rendimiento y de equipo necesitan lo que se llama el «Team Work» o trabajo en equipo, el cual determina que hay una memoria en el atleta y en cada uno de los integrantes del «team» para lograr los objetivos a largo o a corto plazo.

Julio Vivas pitcher ganador del tercer partido

El béisbol como deporte tiene algunos comportamientos metodológicos los cuales determinarán el desempeño del equipo en un campeonato, de esta manera, el manejo del pitcheo, el manejo de los ajustes de los bateadores, se irán dando a medida que se desarrolla la competencia, pero que deben ser determinantes al momento del desarrollo tanto del jugador como del mismo torneo.

Según el profesor Michel Arronte, experto metodólogo cubano y especialista en biomecánica, manifiesta que el béisbol no tiene un proceso metodológico para el manejo y desarrollo de un jugador, lo que hay es un aprendizaje a través de la experiencia, donde los coach o managers muchas veces han aprendido a través de la experiencia adquirida, porque fueron jugadores, estuvieron firmados en la MLB, en fin, pero que esa experiencia no ha sido muchas veces, fundamentadas a través de estudios técnicos científicos, los cuales harán de determinado manager o coach, un mejor profesional al momento de tomar decisiones en su vida profesional.

El equipo Tigres de Cartagena tuvo una racha de 11 juegos ganados quedando de primeros en el standing de la Liga de Béisbol Profesional de Colombia, esperando quien sería su rival en la gran final. El equipo tuvo un total de 8 días de descanso para el inicio del play «off final».

Es difícil en estos momentos afirmar con certeza si la parada del equipo afectó su ritmo de competencia y de esta manera, la baja producción ofensiva y el pobre desempeño del pitcheo que no se ha podido ajustar debidamente para esta final. Durante la etapa regular el equipo tuvo un desempeño formidable en cuanto a su bateo colectivo, teniendo el 1-2 en los líderes de bateo, pero que estos no han podido responder en esta etapa. Roberto Caro quien fuera el champion bate de la liga, con un promedio ofensivo de 369, pero que ahora solo llega a 111, con un «slump» impresionante, es el jugador que más se le nota el cambio de su producción.

El equipo de Tigres en su etapa regular tuvo un promedio ofensivo colectivo de 297, produciendo un total de 345 carreras, siendo el mejor del torneo, con un total de 64 errores, la cifra más alta de todos los equipos. En esta etapa final el equipo en 4 juegos le han propinado 34 ponches y ha dejado 14 en las almohadillas. Una clara muestra de baja producción ofensiva.

Otra de las cosas que me comenta el profesor Arronte es la manera como el proceso mental de jugador al momento de la competencia no debe cambiar en la etapa final. «El jugador de béisbol, debe hacer los ajustes pertinentes en toda su etapa como jugador, en el bateo y el pitcheo, sino se dan, o el coach no ayuda en este proceso, es muy difícil que se consigan los resultados.

El equipo Tigres debe ganar o ganar hoy, para poder volver a su tierra y poder darle a la afición de Cartagena, una alegría más en el vetusto y glorioso 11 de Noviembre-Abel Leal Diaz.