Así descubrió el scout José Jacinto Quintero Milanes, al jugador de los Yankees de Nuevayork Giovanni Urshella.

A raíz de la exitosa actuación de Giovanny Urshela, con los “Mulos de Manhattan”, muchos amigos me han llamado para preguntarme como fue el proceso, cuál es la verdadera historia de su firma con Indios de Cleveland.

Recuerdo como si fuese hoy, un 23 de noviembre del 2003, acompañaba a mi hijo, Danilo José, a su primer juego oficial de béisbol, en las “Pequeñas Ligas de Comfenalco”, en el juego inicial participaba un flaquito, blanquito, cabezón, que mostraba tremendas manos y rapidez en sus movimientos, pregunté por su nombre, por cosas del destino, sin saberlo en ese momento me respondió el padre: “me llamo Álvaro Urshela y ese es mi hijo, Giovanny, le ratifiqué mi apreciación: “tiene tremendas manos”.

Desde ese instante fue uno de mis jugadores preferidos y a quien le dedique mucho tiempo siguiendo sus actuaciones, recuerdo que con 12 años fue a un Latino Americano de “Pequeñas Ligas” en Panamá, fue la sensación, llegando muchos a compararlo con Derek Jetter.

Posteriormente aparece en la palestra la Academia “Grand Slam”, arman un “Trabuco” o mejor un “Dream Team” donde las estrellas eran Julio Teherán y Giovanny Urshela. El 7 de febrero del 2006 cuando me encontraba trabajando con Yankees de Nueva York, organizamos un “Try Out” en Turbaco, en el cual participó con solo 14 años, fue el mejor abriéndole los ojos a los “scouts” que vinieron, Carlos Ríos y Ricardo Finol, quienes enviaron un súper reporte a la organización.

En el comienzo del 2007, Giovanny sufre una lesión en sus rodillas, la cual necesito cirugía, por cosas de la vida, sus padres se encontraban en Bogotá, me tocó junto con su hermano, Jhonatan llevarlo al Hospital Bocagrande, acompañarlo y llevarlo luego a su residencia del Paseo de Bolívar.

Los lazos de amistad se solidificaron aún más, pero la batalla con los “scouts” de las otras organizaciones se puso color de hormiga, era el pez gordo del momento perseguido por 10 agresivos pescadores.

A finales de ese año, Yankees no me renueva el contrato, pero Giovanny seguía como la prioridad número uno de la organización para el 2008, pensé de una una, si consigo trabajo “ni por el putas” me lo quitan, el 13 de marzo del 2008 acompañado por el periodista, Alberto Agámez, recibo la buena nueva de mi contrato como busca talentos de Indios de Cleveland.

En abril del 2008 viajé a San Felipe (Venezuela) en compañía de Álvaro Blanco Jr. y Giovanny Urshela, a un “Try Out”, fue tanta la impresión causada que inmediatamente llamamos a sus padres y en los primeros días de mayo viajamos a República Dominicana.

En presencia del Director Internacional de Scouts (Jhon Mirabelli) , Lino Diaz Director de Scouts de Latino America y de Winston “Chilote” Llenas, Giovanny dio una auténtica cátedra de buen fildeo y bateo, iniciándose las conversaciones para un posible acuerdo, la firma solo era posible a partir del 2 de julio.

Pero sucedió un caso bien curioso , yo si note que Gio había llevado una maleta bien grande para solo 3 días de viaje y le dije que vas para Rusia ? , no me respondió ni sus padres tampoco y resulta que una noche cenando , el agente de otro jugador soltó una recta de mil millas , aja Gio y siempre te quedas mañana con los Yankees ? se me paralizó el corazón de la rabia al escuchar eso , solté cubiertos y golpee la mesa y dije , “NOJODA MANDAN GUEVO …YO DE MARICON LE VOY A DEJAR EL JUGADOR AL EQUIPO QUE ME BOTO Y PAGANDO YO EL TIQUETE “ , Uldy le pregunto a Alvaro , Tu no le habías dicho a tito de esto ? , el respondió NO , dijo Uldy , mal hecho . Yo con mi superempute del momento les grite , LES ROMPO LOS PASAPORTES Y LOS TIRO A LA PISCINA , PERO GIO NO SE QUEDA AQUÍ CON YANKEES , al día siguiente Lino les explico la situación y ellos aceptaron y regresamos todos a Cartagena.

El 22 de mayo del 2008, en una conversación telefónica, en mi residencia, entre el Director de Scouts de Latino América (Lino Díaz) y Álvaro Urshela, acordaron la suma de US$ 300.000 como bono de firma y US$20.000 como beca de estudio.

Recuerdo con precisión que le dije a su señora madre, Uldy: “mi hermana agárrate, lo que viene es cándela, nosotros quedamos en manos de ustedes, si cumplen o no el acuerdo verbal”.

Las ofertas por tan valioso prospecto no se hicieron esperar, una muy tentadora fue de US$500.O000 y además de ñapa firmaban también a su hermano, Jhonatan, pero palabra de caballero, el que ofertó dijo que respetaba el acuerdo verbal contraído previamente y Uldy les recalcó que el caso estaba cerrado.

Pero hubo un equipo persistente y hasta cansón, los Yankees de Nueva York, que nombraron a mi buen amigo, Luis Sierra, como su nuevo scout en Colombia y lo confieso aprecio mucho a esa querida familia, es mi casa en Barranquilla.

Fue una batalla interesante, en Junio estando en Panamá llevando a unos jugadores, recibí la llamada de Ricardo Finol que me soltó un rectazo a los codos: “Tito, ya arreglaste a Giovanny”, le dije tu está loco, tengo más de dos meses que no lo veo, ripostó entonces puedo llamar, claro “Pollo” llama de una.

Apenas cerré la comunicación llame a Uldy y le comenté: “los Yankees te van a llamar, ya tu sabes las instrucciones, excusas iban, excusas venían, nunca tuvieron el chance de verlo, la única organización que lo observó fue Piratas de Pittsburgh, en un “Try Out” en Comfamiliar, donde se presentó un joven de 14 años de edad, Dilson Herrera.

No hay plazo que no se cumpla, ni fecha que no se venza y llegó el tan esperado 2 de julio del 2008, acordamos reunirnos en el Restaurante Ranchería de la Dra. Ivett Chejuan, teniendo como invitados especiales a los periodistas, Eugenio Baena Calvo (Caracol Radio) y Andrés Avelino Frías Utria (El Universal de Cartagena) y a Javier Otero , amigo de la familia .

Lo primero que le dije a su papá Álvaro: “dame el celular, un Sisben Nokia de la época, el único que recibe llamadas soy yo, por que los Yankees de Nueva York seguían llamando, a cada intento del “Mello” Sierra, cerraba la llamada, fueron como un millón de repiques del móvil, luego de las firmas con las respectivas fotos le contesté: “papi llegaste tarde, ya lo firmé, un abrazo”.

Como detalle especial de ese histórico día, cuando estábamos almorzando, por la Televisión Nacional, se entregaban detalle de la liberación de la precandidata presidencial, Ingrid Betancourt y el resto de personas secuestradas.

Pienso que un punto bien importante para que Gio firmara con Indios de Cleveland, fue que él no había cursado su grado 11 y esa organización era la única que tenía un convenio con un Colegio de la capital dominicana, donde los jugadores estudiaban de noche para graduarse de bachilleres.

Visitamos el Colegio y quedaron encantados, pero en menos de dos meses debido a su gran labor en el terreno de juego, lo enviaron a la Liga de Arizona en Estados Unidos.

El resto de sus actuaciones en Ligas Menores y Grandes Ligas es conocido por todos, el artículo lo nombre “El Tiempo de Dios es Perfecto”, no creo que alguien hubiese imaginado lo grande que ha sido Gio con los Yankees de Nueva York, para remate es el equipo con el cual trabajé durante 15 años, el que lo pretendió y duélale a quien le duela la franquicia más importante del mundo.

Confieso que desde el 2007 hasta el día anterior a que Gio debutara con Yankees de Nueva York, nunca hice fuerza por ese equipo, por el contrario, pulseaba para que perdiera, en mi caso particular donde todos en mi casa son más yankistas que los neoyorquinos, me jodían la vida cuando ganaban, me desquitaba cuando perdían.

Hoy no pierdo la oportunidad de seguir los juegos cuando Gio está en el Line Up, como dicen los amigos, que soy “ZETERO”, no le he llamado, ni le he escrito, toda la comunicación es por intermedio de sus padres.

En días pasados, Luis Adolfo Payares, me llamó para hacerme una entrevista y le espeté: ¿por qué carajo no me llamabas antes? Ahora que está sobresaliendo es que aparece, lo van a salar, dejen al muchacho tranquilo, que se divierta y preciso ese mismo día le dieron el bolazo en la muñeca, lo llamé y le dije: “se dan cuenta parranda de salados y cerré el móvil, jajaja.