La dirigencia bolivarense denuncia que otras ligas estarían captando peloteros formados en Bolívar sin desarrollar torneos propios. Advierten que no autorizarán nuevas transferencias, mientras la falta de recursos deja a Colombia por fuera de competencias internacionales.
La profunda crisis que atraviesa el béisbol colombiano provocó una contundente reacción desde la Liga de Béisbol de Bolívar, cuyos dirigentes expresaron su inconformidad ante la Federación Colombiana de Béisbol por la falta de competencias en otros departamentos y la presunta captación de jugadores formados en territorio bolivarense mediante ofrecimientos económicos y otras dádivas.
Este portal conoció de manera exclusiva que un miembro de la dirigencia de la Liga de Béisbol de Bolívar sostuvo una comunicación directa con el presidente de la Federación, a quien le manifestó su preocupación por el deterioro de la estructura competitiva nacional y le advirtió que la entidad departamental no estaría dispuesta a seguir autorizando el traslado de sus peloteros hacia otras ligas, además que lo conminó de manera urgente a la realización de una asamblea extraordinaria, para tratar este y otros temas.
La denuncia adquiere especial relevancia si se tiene en cuenta que Bolívar cuenta actualmente con más de 3.000 niños y jóvenes debidamente carnetizados, según cifras suministradas a este medio, y mantiene una programación de campeonatos en las diferentes categorías, consolidándose como uno de los principales semilleros del béisbol colombiano.
Sin embargo, desde la dirigencia bolivarense cuestionan que otras ligas, presuntamente sin una programación competitiva permanente, recurran a jugadores formados en Bolívar para conformar sus selecciones departamentales.
«Esto no puede seguir así. Es muy fácil que las demás ligas ni siquiera hagan torneos y tomen el talento nuestro para participar con peloteros de Bolívar. Por eso hemos llamado al presidente de la Federación para decirle que la Liga no le dará de baja a ningún pelotero que pretenda jugar con otro departamento», aseguró una fuente de la organización deportiva.
La advertencia abre un nuevo frente de controversia dentro del béisbol nacional, especialmente por la necesidad de establecer controles sobre las transferencias de deportistas y garantizar que las ligas departamentales cumplan con sus responsabilidades de formación y organización de campeonatos, respetando los derechos de los jugadores.
COLOMBIA SIN RECURSOS PARA COMPETIR INTERNACIONALMENTE
La situación se agrava con la decisión anunciada por la Federación Colombiana de Béisbol de no participar con la selección nacional Sub-18 en el Campeonato Panamericano previsto del 22 al 29 de octubre en Santo Domingo, República Dominicana, debido a la falta de recursos económicos.
Este hecho representa otro golpe para el desarrollo de la pelota caliente nacional y pone en evidencia las dificultades financieras que enfrentan los procesos de preparación y participación internacional.
A este panorama se suman las restricciones presupuestales del deporte colombiano. En 2025, la apropiación del Ministerio del Deporte registró una reducción del 56 % frente a 2024, situación que incrementó las preocupaciones sobre la financiación de los programas deportivos y el sostenimiento de las federaciones.
La crisis, sin embargo, no se limita a los recursos. También plantea interrogantes sobre el funcionamiento de las ligas, la organización de los campeonatos nacionales y la capacidad de la Federación para garantizar un desarrollo equilibrado del béisbol en las distintas regiones del país.
BOLÍVAR EXIGE RESPUESTAS Y MEDIDAS CONCRETAS
La posición expresada desde Bolívar constituye una advertencia sobre el futuro del béisbol colombiano. La dirigencia departamental considera que no puede continuar un modelo en el que algunas organizaciones asumen los costos de formación, sostienen sus torneos y desarrollan nuevos talentos, mientras otras presuntamente se benefician de esos procesos sin realizar esfuerzos equivalentes.
El llamado a la Federación es para que revise las condiciones de participación de sus ligas afiliadas, verifique la realización de campeonatos departamentales y establezca mecanismos transparentes para regular los cambios de representación deportiva.
La controversia deja al descubierto una pregunta de fondo: ¿cuántas ligas del país desarrollan verdaderos procesos de formación y competencias permanentes, y cuántas dependen de los peloteros preparados en otros departamentos?
Por ahora, la advertencia desde Bolívar está planteada. La Federación Colombiana de Béisbol enfrenta el desafío de responder a las inquietudes de sus afiliados, atender las dificultades económicas y adoptar medidas que permitan fortalecer la estructura competitiva nacional.
Mientras más de 3.000 niños y jóvenes continúan practicando béisbol en Bolívar, el deporte colombiano enfrenta una realidad preocupante: dificultades para financiar sus selecciones, cuestionamientos sobre la actividad de sus ligas y una creciente disputa por el talento de sus principales canteras.
