KIRK GIBSON, LA LEYENDA QUE BATEÓ UN JONRÓN LESIONADO

Por: Redacción visiondeldeporte

La historia del beisbol tiene matices de epopeya y de verdadero misticismo, el jugador norteamericano que militaba en los Dodgers de los Angeles Kirk Gibson, bateó un jonrón en el primer partido de la Serie Mundial del año 1988 en cuenta 3 y 2 con dos outs en la última entrada.

Según las estadísticas de entonces el último jonrón que le habían conectado a Dennis Eckersley, el cerrador de los Atléticos de Oakland, fue el 24 de Agosto de ese año, y fue precisamente Kirk Gibson. Tony Larussa en reciente entrevista admitió que dejó que Dennis le lanzara a Kirk porque sabía que estaba lesionado y que podía dominarlo faltando un solo out. Pero no fue así.

«Sabíamos que Gibson tenía una lesión en la corva de la pierna izquierda y que ademas tenía dolencias en el brazo derecho.» Si logras ver el video de la forma como bateó, logras ver que no hizo un swing convencional, fue bastante ortodoxo la forma de pegarle a la pelota, solo con la fuerza de sus muñecas, una joya de swing para poder sacarla de esa manera en que lo hizo…» dijo Tonny La Russa.

«Yo salí a batear demostrando que no tenía nada, antes de salir Tom  dijo que la sacara que apretara el culo (risas) y que tratara de botar la pelota, me gritó y  dijo mirándome fijamente: YOU GOT IT..! Me habían puesto una analgésico inyectado intramuscular, empecé a sentirme mejor por un instante, pero después del jonrón tuve un dolor insoportable, y por eso no jugué más la serie mundial..» Manifestó Kirk Gibson. Recuerdo que ese día mi esposa me dijo que no debería jugar, estaba peleando con esa lesión que me afectó después del Juego de Estrellas, pero tu sabes yo sabía que mi Dios tenía algo bueno preparado para mi y para mis Dodgers..!

El equipo de los Atleticos del 88 tenía una artillería pesada en su roster, y se consagraron campeones de su liga con 104 juegos ganados, con Mark Mcgwire y José Canseco como unas de sus principales figuras, sin embargo sus apabullantes números con el bate fueron redimensionados cuando admitieron el uso de esteroides y anabolizantes. Además de esto, la rotación de abridores había actuado maravillosamente. La final de la Liga Americana se había finiquitado con una barrida a los Boston Red Sox. Fueron cuatro partidos muy equilibrados, en los cuales los A’s impresionaron por la facilidad que demostraron en los momentos decisivos de cada duelo.

Los Dodgers llegaron al baile de otoño siendo unos de los peores equipos, ofensivamente hablando, . No figuraban entre los mejores cinco equipos de su Liga en ninguna voz estadística. Además de esto cabe destacar como ninguno de sus bateadores tuvo un promedio superior a 300, ni siquiera hubo nadie que pasó las 90 carreras impulsadas. Sin embargo, había dos claros elementos que los analistas minusvaloraron. La rotación de abridores de los angelinos, en la cual destacaba un colosal, casi irreal, Orel Hershiser. El nativo de Buffalo acababa de conseguir una plusmarca que parecía inalcanzable sobrepasando al récord de Don Drysdale, uno de los héroes de la organización. Concluyó 59 entradas completadas sin conceder ni siquiera una carrera.

«A veces me despierto en la noche pensando en ese partido – dice Gibson – veo a Eckersley mirándome y diciéndome que me va ponchar..risas…Y de verdad solo recuerdo que salí ese día de mi casa pensando que no iba a jugar, porque el dolor en la espalda y las piernas era muy fuerte, además creo que Tommy no tenía pensado siquiera ponerme en la banca..además, esto creo que no se lo he dicho a nadie, ese día antes de salir y tomar el bate, respire profundo, tome una biblia que tenía «Orel» y leí el Salmo 108, tiempo después me enteré que era el salmo que leía Babe Ruth antes de salir a batear.»

 

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