La historia de la pelota cubana pocas veces resalta la vida de un pelotero de las lejanas tierras de siberia. Si, Nicolás Slovacevich nació en esa tierra de pocos habitantes y que tiene las temperaturas más extremas del planeta tierra.
Dicen que nació un día de los inocentes, un 28 de diciembre del año 1923, aunque los grandes investigadores cubanos registran que desde muy pequeño salió con su familia de la Unión SOviética, a principios de la primera guerra mundial y se establecieron en los Estados Unidos. Sus padres empezaron a trabajar en las grandes factorías que se empezaban a desarrollar en la década de los años 30 pero la crisis de esos años los hizo emigrar a la isla de Cuba. Lo más extraño es que llegaron a Cuba cuando era la isla más apetecida por los norteamericanos, la cual llamaban el burdel de américa. En aquel entonces todavía no había esbozo de comunismo, lo que había era un pequeño reducto de simpatizantes que se unían para estar con un jóven que se establecía en la sierra Maestra, el cual se le conoció posteriormente como Fidel Castro.
El «rusito» como se le conoció en la Cuba «prefidel», aprendió a jugar pelota en las barriadas de un pueblo llamado MINAS DE MATAHAMBRE, donde su padre trabajaba y se convirtió un un electricista famoso. Nicolás se destacó como un tremendo shortstop, que bateaba ambas manos y hacía jugadas de ensueño en la pelota aficionada cubana. En el año de 1943 en plena segunda guerra mundial, se casa con la hija de un comerciante cubano, llamada ISABEL FRANCO , con la cual tuvo dos hijos y se establecieron en Pinar del Río, donde el rusito compartía los estudios con las prácticas del béisbol. En el año 1948 a la edad de 25 años los scouts de grandes ligas trataron de firmarlo pero el desistió de aquella posibilidad por el gran amor que le tenía a su esposa y a la nación que lo había acogido.
El «rusito», como se le conoce en Cuba, jugó con los mejores peloteros de la época y se destacó como una figura de renombre, a tal punto que después de su muerte en la provincia de MATAHAMBRE se acogió el nombre del equipo con su apelativo: LOS RUSITOS. Nicolas Slovacevich, murió a las edad de 26 años en un accidente de trabajo un 26 e Mayo del año 1949.
El rusito, en el año 1948 casi que viene a jugar a Colombia en la naciente pelota colombiana, que ese año inauguró su liga profesional con 4 equipos, dos en Barranquilla y dos en Cartagena. Cuentan los cronistas cubanos, que la posibilidad no se dió porque Nicolás tenía pasaporte ruso y no había sido todavía aceptado su nacionalidad cubana. Todo esto debido a la reciente finalización de la segunda guerra mundial, y los rusos eran vistos como ciudadanos de segunda.
Nicolás murió demasiado joven pero la marca indeleble que dejó en Cuba es imborrable, a tal punto que el día de su muerte le rindieron tributo como a un gran personaje, y todavía existe el equipo en su honor llamado los rusitos. Su hija Nadia Slovacevich vive en MIami y todavía guarda el guante de beisbol que usaba su padre, incluso el dia de su muerte.
